Después de Lima (1997) y Québec (2001),
África ha sido la sede del III Encuentro de la Globalización de la
Solidaridad, el cual ha tenido lugar en Dakar del 22 al 25 de noviembre del 2005.
Han participado en él más de 1 200 personas de seis continentes, las
cuales representaban empresas con fines sociales, mutuales, cooperativas,
asociaciones, ONGs, organismos de desarrollo y cooperación, universidades,
sindicatos, gobiernos, personas destacadas del entorno local, etc.
Mediante una diversidad de programas,
las deliberaciones han hecho posible llegar a establecer los siguientes
ejes de movilización y compromiso:
NUESTRA MOVILIZACIÓN TIENE COMO OBJETIVOS:
1. Continuar con las actividades de promoción de la Economía Social Solidaria en la perspectiva de un desarrollo
sustentable; aumentar su impacto político en los distintos encuentros
del Foro Social Mundial, así como en las instancias multilaterales
y continentales y las organizaciones internacionales como el Banco
Mundial, el FMI, la OMC, la OIT y la ONU; lograr que se reformen en profundidad
las instituciones de Breton Woods.
2. Sistematizar la difusión de informes mediante las nuevas técnicas informativas y
de la comunicación, pero también por medio de las emisoras radiales
locales; identificar a los líderes locales que participan de nuestro
ideario entre los gremios, las asociaciones, universidades, empresas,
para facilitarles el ingreso a nuestra red; propagar los avances producidos
en Dakar 2005, cada uno en sus redes, cuando retorne; proseguir en
una incidencia activa de manera que influyamos en los gobiernos de
todos los países del mundo.
3. Mantener la vigilancia para obstruir las tentativas,
de las grandes internacionales entre otros, por
recuperar lo que conseguimos durante años de lucha. La RIPESS
sostiene que el fin de la actividad económica deben ser los derechos
humanos fundamentales de los pueblos (políticos, civiles, económicos,
sociales y culturales).
4. Enriquecer los campos de interés y sus enfoques
metodológicos mediante la identificación de las prioridades continentales
y la profundización de determinados temas como la equidad de género,
la deuda internacional, la hambruna del Sahel, el empresariado y las
nuevas dinámicas del cooperativismo, el lugar que corresponde a la
juventud, los aportes de la cultura, la agricultura sostenible y el
turismo social solidario.
5. Desarrollar las finanzas éticas y solidarias a
todo nivel; compartir las herramientas innovadoras de gestión, incluidas
las relativas a la información; apoyar las iniciativas de los migrantes;
promover el fortalecimiento de las monedas sociales.
6. Impulsar las alternativas populares al modelo de
desarrollo privado y estatal; defender el acceso al agua y frenar
la privatización en el marco de la defensa de los derechos humanos
(en especial los económicos, sociales y culturales); desarrollar,
partiendo del ámbito local, los sistemas de integración y articulación
de las finanzas solidarias, de la producción responsable, el consumo
ético, los servicios de proximidad y comunicación de saberes; dar
el lugar que corresponde a la contribución de las mujeres y los jóvenes
a la renovación de los modelos de desarrollo; promover alianzas entre
los agentes de la Economía Social y Solidaria.
7. Promover el Comercio Justo a toda escala mediante
(a) la apertura del mercado,
(b) el establecimiento
de certificaciones alternativas (por ejemplo, en regiones del Sur),
(c) la regulación del mercado de acuerdo
a los principios de la equidad y la transparencia, (d) la puesta en práctica de sistemas de garantía adaptados a la realidad
de los países productores y consumidores (por ejemplo, en los países
del Sur), (e) la realización
de nuevos convenios socioeconómicos
que hagan posible el crecimiento o
la diversificación de redes de producción o servicios, (f) la inclusión de los costos sociales y la defensa del medio ambiente
y la ecología, (g) el aumento
y diversificación de productos en los ámbitos regionales y subregionales.
8. Incitar a (a)
la anulación de la deuda del Tercer Mundo, en especial por lo
que entraña de ilegítimo y odioso, (b)
desarrollar estrategias intermedias, tales como auditorías ciudadanas
o el cuestionamiento del programa del FMI titulado “Iniciativa para
los Países Pobres Muy Endeudados (PPME)”, (c) un proceso de arbitraje justo y transparente de la deuda sobre
la base de un código financiero internacional, (d) mecanismos de conversión de parte de la deuda por inversión social,
con participación de la sociedad civil en la concepción, gestión y
supervisión de dichos mecanismos,
(e) la priorización del pago de la deuda
social y ambiental antes que la deuda externa financiera de los países.
9. Fomentar el trabajo conjunto entre quienes deciden
las políticas y miembros de la sociedad civil para la coproducción
de políticas públicas a favor de un desarrollo sostenible. En este marco, es preciso sostener una buena
cultura de diálogo y corresponsabilidad en la concepción, articulación
y aplicación de políticas públicas a favor de un sistema integral
de Economía Social Solidaria. Es importante vigilar por la recta aplicación
de la función reguladora del Estado, promover una auténtica responsabilidad
social de los agentes económicos e impulsar políticas públicas de
modo que se articulen las realidades locales con las nacionales e
internacionales. Hay que prestar una atención cada vez mayor a la
protección social de las personas en situación de vulnerabilidad (mujeres,
niños, discapacitados, adultos mayores, etc.). Alentar a las autoridades
públicas a favor de la intercomunidalidad y a organizarse en red a
todo nivel para mejor fortalecer la Economía Social Solidaria en el ámbito institucional.
10. Continuar en el futuro las iniciativas incoadas
en Dakar de aldeas de comercio
justo de modo que se fomente una dinámica de trabajo en sociedad
e intercambio entre los participantes, así como una marcha popular
hacia las poblaciones céntricas que haga más visible la Economía Social Solidaria.
11. Reconocer el aporte fundamental de las mujeres
a la vida colectiva, y desarrollar vigorosamente su derecho a una
participación en pie de igualdad en todos los niveles de decisión
(económico, social y político), así como el reconocimiento de todas
las formas de trabajo que ellas realizan.
12. Reconocer asimismo el lugar que ocupan los jóvenes
en la Economía Social Solidaria y poner en práctica los
medios que sean necesarios para permitirles una participación plena,
ya que ellos representan el futuro
13. Trabajar activamente por la paz y la soberanía
alimentaria regional. Hoy en día, el petróleo es la causa de muchas
crisis en el mundo; pero, en un futuro, lo será el agua. Para preservar
la posibilidad de la soberanía alimentaria es preciso, igualmente,
que ese recurso sea administrado con justicia y equidad.
14. Laborar para la mobilización de las organizaciones de paisanos
et otras organizaciones de la sociedad civil de los paises del Norte
y particularmente de los paises del Sur frente a los riesgos en relación
con las negociaciones en el marco de la OMC
y encitarles por defender y ejercer el principio de soverenía alimentaria
regional.
NOS COMPROMETEMOS A:
1. Responder mejor a las aspiraciones de los agentes
y socios, mediante la construcción de un proceso abierto y democrático
de gobierno que atienda los aspectos de pertenencia, toma de decisiones
y organización; y, asimismo, mediante el fortalecimiento de una red
en la que se reconozcan todos los actores de la Economía Social Solidaria.
2. Dar el apoyo a las redes de Economía Social Solidaria
en todos los continentes, para así aumentar su impacto político en
la profundización del diálogo entre quienes actúan desde el Estado
y desde la sociedad civil, con el fin de producir conjuntamente
políticas públicas que fomenten el desarrollo de la Economía Social Solidaria.
3. Ser innovativos en cuanto a los enfoques y la organización de marchas de solidaridad
en el ámbito local, y codificarlas de modo que se hagan explícitas
las posibilidades de trabajar activamente por la renovación de alianzas
entre consumidores urbanos y productores rurales en una perspectiva
de equidad.
4. Hacer de la educación - y, en especial, de la educación
no formal - un punto de apoyo para la promoción de la Economía Social Solidaria.
5. Dar nuestro apoyo a la organización del IV Encuentro
de Bélgica 2007, aniversario de la incoación del Proceso en 1997,
de acuerdo al principio de alternancia Norte-Sur. Ese Encuentro debe
permitir un avance en el reconocimiento de las dinámicas puestas en
marcha por los actores de la Unión Europea y el conjunto de países del Consejo
de Europa, lo cual favorecerá su extensión
a los Países de la Europa Central y Oriental (PECO).
Son numerosos los desafíos, habrá que vencer dificultades;
pero concluimos el Encuentro con la firme convicción de que nos encontramos
en el camino que permite "fortalecer
la capacidad de acción de los
pueblos".